- Esta anécdota nos pasó a Nanohana y a mi en el viaje que realizamos a Granada (que hay muchas más), Chibi no vino porque era muy peque y tenía cole.
- Nanohana y yo nos dirigimos al Palacio de Dar-al-horra (al que yo me empeñé en llamar de Dar la hora, incluso hoy en día) y con el plano en mano nos metimos en el barrio del Albayzín, pero vete a saber por dónde, mi madre, qué pintas y qué miedo daba, se ve que nos metimos por donde no debíamos.
- Por aquí, por allá hasta que al final llegamos a la puerta del Palacio y ... cerrado, snif, snif, desilusión.
- Aún íbamos un poco asustadas ya que no nos tropezábamos con nadie hasta que vemos al frente que el barrio se abre y la Puerta Elvira .
- Bien bravo, suspiro de tranquilidad y salimos a un sitio abierto.
- Nanohana estaba a mi derecha y el sitio se abría hacia mi izquierda, miro y ... "ahí va dio :O", un obrero meando a nuestro lado, me giro hacia Nanohana y me suelta en voz alta:
LO QUE HAY QUE VER, THELMA
- Me vuelvo a girar y me veo al obrero muerto de risa, yéndose y escondiéndose su aparato reproductor, claro, entonces empezamos a reirnos nosotras dos a carcajada limpia, lo que menos te esperas cuando sales a un sitio que crees seguro es ver a todo un señor obrero meando a tu lado, pero si lo pienso bien, él tampoco esperaba ver a dos señoritas con el pelo rojo que salieran de aquél callejón mientras él miccionaba y que una soltase toda seria, LO QUE HAY QUE VER THELMA.
Firmado Myrtus

je je je si que es graciosa la anécdota, buen comienzo de anécdotas
saluditos ;)))
Esperemos que te amenicen igual las siguientes ;)
Salut, Myrtus
ji,ji,ji, lo que hay que ver.
Salu2. Ciao.
Pues sí, preVí ;)
Salut, Myrtus